El Ayuntamiento y el Estado firman un protocolo para devolver fondos y bienes históricos del Templo Masónico conservados en el Archivo de Salamanca.
La firma este viernes, 9 de enero, de un protocolo de colaboración entre el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Gobierno central permitirá la recuperación, para el Templo Masónico chicharrero, de los elementos de la masonería canaria, fondos documentales y bienes, que fueron sustraídos del histórico edificio por el franquismo y que, actualmente, se encuentran en el Archivo de Salamanca.
El protocolo fue rubricado por el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Jose Manuel Bermúdez (CC), y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres (PSOE), en un acto celebrado en el propio Templo Masónico, en el que también se anunció la incoación del expediente para declarar este inmueble, único en España, como Lugar de la Memoria Democrática, por la persecución que sufrieron los masones por parte del régimen franquista.
Un símbolo de la persecución franquista
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática destacó la importancia y relevancia de esta declaración, indicando que en Canarias solo se ha incoado para dos inmuebles: el Centro Agrícola de Tefía, en Fuerteventura, que se utilizó como centro de reclusión de personas homosexuales, y el Templo Masónico de Tenerife, el único que sobrevivió a la dictadura. La resolución en la que se incoa la declaración como Lugar de la Memoria Democrática de este histórico edificio chicharrero, situado en la calle San Lucas y que volvió a abrir sus puertas en octubre del año pasado tras una compleja obra de restauración, ha sido publicada este viernes, 9 de enero, en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
«Por haberse desarrollado en el Templo Masónico de Santa Cruz hechos de singular relevancia por su significación histórica, simbólica o por su repercusión en la memoria colectiva, vinculados a la memoria democrática, la lucha de la ciudadanía española por sus derechos y libertades, la memoria de las mujeres, así como con la represión y violencia sobre la población como consecuencia de la resistencia al golpe de Estado de julio de 1936, la Guerra, la Dictadura, el exilio y la lucha por la recuperación y profundización de los valores democráticos, resulta oportuno honrar a las víctimas pertenecientes a la masonería, así como a todas las víctimas canarias del golpe militar de 1936 y la posterior represión de la dictadura franquista», se indica en la resolución.
El ministro resaltó que el Templo Masónico de Santa Cruz, un edificio con más de 120 años de historia y levantado por la Logia Añaza, es el único en España que se salvó de la dictadura franquista, «por su indudable belleza». Torres recordó que este inmueble fue sede del pensamiento intelectual, republicano y progresista. A principios del siglo XX, en él se creó una escuela laica que impartía clases gratuitas a adultos, y acogió conferencias y otras actividades de educación no reglada, así como la impresión de un periódico en el que se difundían valores de progreso.
«Sin embargo, la dictadura lanzó un mensaje falso sobre los masones y los templos, asegurando que se realizaban ritos satánicos, y los masones fueron duramente perseguidos», indicó el ministro. Añadió que el inmueble fue ocupado, desnaturalizado y convertido en un lugar de propaganda, represión, interrogatorios y tortura.
El 15 de septiembre de 1936, en el primer decreto contra la masonería dictado por el general Franco, este inmueble fue incautado y cedido a la Falange. Posteriormente, el ejército lo utilizó como farmacia militar, como óptica para los soldados, y cómo área de acuartelamiento y oficinas. Fueron estos usos lo que evitó que el Templo Masónico de Santa Cruz fuera derribado. Cerró sus puertas en 1990.
Recuperación de los elementos de la masonería
Con respecto a la recuperación de los elementos sustraídos del Templo de Santa Cruz, que se encuentran en el Archivo de Salamanca, el alcalde chicharrero resaltó que ésta será clave para dotarlo de mayor y mejor contenido, reforzando su valor histórico y cultural. El Ayuntamiento reclama más de 60 elementos sustraídos por el franquismo, entre los que se encuentran el estandarte de la Logia Añaza, informes de obras, cartas, fotografías, insignias, sellos y joyas.
«El protocolo de colaboración que hemos firmado hoy con el Gobierno central es fundamental para que estos elementos, que fueron incautados con el golpe de Estado de 1936, puedan regresar a esta ciudad, donde deben estar, porque nacieron, se construyeron, se hicieron aquí», comentó José Manuel Bermúdez Éste apuntó que el Templo Masónico debe convertirse en un centro de interpretación y museo de la masonería en Canarias, para difundir y poner en valor este singular patrimonio histórico y cultural.
Otras actividades
Por su parte, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática aseguró que el Gobierno central hará todo lo posible para devolver a Santa Cruz los elementos que fueron sustraídos de «forma injusta» por el franquismo y que «nunca debieron salir de la Isla, del Templo Masónico de Santa Cruz». Explicó que el protocolo firmado con el Ayuntamiento también incluye el impulso de actividades educativas, culturales y científicas orientadas a dar a conocer los valores ilustrados, humanistas y democráticos de la masonería, así como la persecución que sufrió durante la dictadura, y también el estudio, preservación y divulgación de los archivos de las logias masónicas de Canarias, entre otras acciones.
Asimismo, el protocolo abre la puerta a futuros convenios específicos para proyectos culturales, expositivos y educativos, como el que se está programando para las próximas semanas con una muestra fotográfica permanente sobre la Masonería en Canarias, financiada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

