Una ilustre visita a Nuevo Mundo 88
El pasado jueves 26 de noviembre de 2015 tuvo lugar una tenida muy especial para todos los QQ.·.HH.·. que formamos parte de la R.·.L.·. Nuevo mundo 88. En la ceremonia de iniciación de un nuevo miembro del taller, contamos con la presencia del Respetable Gran Maestro Provincial de Canarias, Gerald Ruben que aportó un distinguido broche a unos trabajos ejecutados brillantemente, dada la aplicación y destreza mostrada por todos los presentes.
El desliz de Javier Rupérez en Salvados
Hace una semana, el programa Salvados entrevistaba a varios antiguos alumnos del Colegio de Nuestra Señora del Pilar de Madrid. En el minuto 53 del programa, Javier Ruperez afirmó: «Yo tampoco exageraría, no existe una orden masónica pilarista».
El tic masofóbico de Rupérez es una muestra de hasta que punto sigue incrustada en algunos sectores de la sociedad española la imagen deformada de la Masonería que durante cuatro décadas cultivó el régimen del general Franco para atacar la honorabilidad de la institución. Decía el periodista Francisco Umbral que los masones fuimos los judíos de Franco. La diferencia es que Alemania, consciente de su pasado, es especialmente sensible a cualquier expresión antisemita.
Nuestra defensa del librepensamiento, la tolerancia y la fraternidad universal siempre será atacada visceralmente desde los sectores más reaccionarios de nuestra sociedad. Contamos con ello. Pero la frase mal escogida de Rupérez nos duele. Porque fundó Cuadernos para el Diálogo durante la dictadura, porque fue víctima de la intolerancia y el fanatismo durante la transición y porque actuó en democracia como presidente de diversos organismos internacionales y embajador de España en Washington, capital de una nación que, con todos sus defectos y virtudes, fue fundada por algunas de las más ilustres personalidades que difundieron los valores de nuestra institución.
Navegación: en búsqueda del camino masónico
¿Qué tema para pensar?
No es un símbolo, ni una palabra masónica, pero cada día, cada minuto, durante toda la vida navegamos por un mar de tentaciones, en una selva con incontables senderos con destinos desconocidos. Así tenemos que navegar en cada momento entre la dualidad de lo bueno y de lo malo. Tenemos que decidir a dónde vamos. La palabra “navegar” tiene su origen en las palabras “navis agere” y significa conducir un barco.
En los barcos, en los coches y en cada Smartphone hay un sistema de navegación, llamado GPS. Me parece que la gente ha desaprendido a usar su navegación propia y se confían a un sistema de satélites. Hasta hace unos años no existía tal sistema y la gente encontraba su camino a pesar de todo. Los navegantes usaban las estrellas, mapas y su instinto. Era menos fácil pero igual de efectivo.
¿Existe un sistema de GPS para la vida cotidiana?
Quizás la masonería lo es, pero puede que no, porque la masonería no ofrece caminos fáciles, ni da órdenes de conducir. En la masonería cada hermano tiene que usar sus propias dotes, definir su propio destino. La masonería nos ofrece herramientas en forma de símbolos. Por ejemplo, las dos columnas que se encuentran en la entrada de nuestros Templos, las cuales significan la dualidad. Cada uno tendría que encontrar un camino dentro de esas columnas. También el pavimento mosaico con el cambio de azulejo negro y blanco (el cambio entre lo bueno y lo malo, de los tiempos alegres y tristes) y la escuadra, que nos recuerda que debemos ser rectos y honrados. Pero solamente son símbolos y no dan órdenes directas como “Gira la próxima a la izquierda”. Un símbolo nos da la libertad de planear nuestro camino propio.
Esta vida es un viaje y tenemos que mejorar la sensibilidad y la precisión de nuestro sistema de navegación. Es una forma de trabajar la piedra bruta de nuestro interior.
Es fácil seguir las instrucciones de otros al pie de la letra, porque si algo va mal no tenemos ni culpa, ni responsabilidad. Tal era así como que, una de las más frecuentes acusaciones de los delincuentes Nazis en el proceso de Nuremberg era el claro ejemplo de que el culpable siempre era el otro.
Más duro es, tomar las decisiones por uno mismo. Tenemos que pensar y al final tenemos la responsabilidad. También es más sencillo copiar opiniones de la mayoría porque más duro es formarse su propia opinión de algo. Así como es más sencillo seguir los prejuicios y más duro analizar las causas. Es más sencillo mentir y más duro decir la verdad. Es más sencillo odiar y más duro perdonar algo o a alguien.
Cada uno de nosotros podríamos pensar en más ejemplos de esos tipos caminos divergentes. El primer camino (fácil de primera vista, nadar en el corriente principal) es el camino de la ESCLAVITUD.
El segundo ES LO QUE NOS LLEVA A LIBERTAD DE MENTE Y DE CORAZÓN, ES EL CAMINO MASÓNICO.
Nadie muy rara vez en estos tiempos, elige el camino masónico, pero tenemos que recordar siempre, que tenemos la plena responsabilidad y siempre tenemos la opción de corregir nuestro camino. Con un sistema de navegación bueno, sin influencia negativa, con una voz fuerte que diga “¡Sigue tu camino, pero no eludas tu responsabilidad!”, SEGURO QUE SI, QUE VAMOS A REALIZAR UN BONITO, BELLO Y HERMOSO VIAJE.
Q.·.H.·. Wolfram H.·.
Si puedes imaginarlo, existirá.
Imagine there’s no Heaven
It’s easy if you try
And no Hell below us
Above us only sky
Imagine all the people
Living for today
Imagine there’s no country
It isn’t hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace
Hace unos días volvía a estar en la memoria de todos la letra de la canción Imagine del inolvidable John Lennon. Mucho ha llovido desde entonces, una oda a un mundo mejor sin caer en la dualidad de ser bueno o malo, del cielo o del infierno, en definitiva a compartir este mundo en hermandad.
Todos estos conceptos envueltos en una genial melodía nos transportan casi sin querer a las largas tardes de verano, cuando planeamos todos los objetivos de un año, cuando la duración luz del Sol nos promete un día eterno.
Sin embargo si repasamos las noticias de la semana, del mes o de la década, podemos comprobar cómo esas buenas intenciones que todos deseamos, y que prometemos cada fin de año, desaparecen con el transcurrir de las jornadas.
¿Entonces qué pretenden los poetas, los cantantes o los artistas? ¿Acaso como en una cruel broma del destino estamos condenados a vivir en la antítesis de una utopía? Es posible, aunque también es posible que no. Todo es cuestión de perspectiva.
Sin embargo todo el abanico de dualidades tenía un mensaje en las estrofas finales, Lennon decía algo más, y es muy posible que supiera más de lo que decía:
I wonder if you can
No need for greed or hunger
or Brotherhood of Man
Sharing all the world
You may say that I’m a dreamer
But I’m not the only one
La clave del calentamiento global, de las migraciones masivas, de la pobreza, de las tensiones raciales, de la violencia de género, de las guerras, de la corrupción, del totalitarismo, de los genocidios de cualquier acto humano que atente a la unidad reside precisamente en la ruptura que proviene de la avaricia.
El círculo vicioso de la sedienta necesidad de no sólo de cubrir las necesidades vitales sino de procurar eliminar a los posibles competidores, a dejar patente la supremacía de una persona sobre la otra, la impenitente mania de dividir al mundo entre poseedores y poseídos, de marcar a las personas con un sello.
No se trata de repetir esquemas históricos acerca del reparto de la riqueza expropiando lo que se ha trabajado a partir de la redistribución violenta. Quizás eso mismo es lo que esperan los que defienden los métodos alejados del humanismo. Simplemente se hace necesario romper con la conciencia de la escasez, aceptar la única condición que negamos permanentemente: la unidad de la raza humana. El trabajo en beneficio de la totalidad, sin excusas, sin reproches, sin ningún atajo que suponga la división entre poseedores y poseídos.
And the world will be as one


